
El trompetista californiano Gary Dilworth y la organista titular del santuario, Maite Aranzabal, inauguraron el pasado viernes el Ciclo Internacional de Órgano de Torreciudad. El original repertorio tuvo como protagonistas, entre otros, a compositores norteamericanos del siglo XX, cuatro de los cuales todavía viven.
La música contemporánea ha llegado a Torreciudad de la mano del trompetista californiano Gary Dilworth, que junto a la organista titular del santuario, Maite Aranzabal, inauguraron el pasado viernes el Ciclo Internacional de Órgano. El original repertorio tuvo como protagonistas, entre otros, a compositores norteamericanos del siglo XX, cuatro de los cuales todavía viven. Los intérpretes eligieron piezas alegres, fáciles de escuchar, para facilitar la difusión de las nuevas tendencias. También ofrecieron algunos pasajes clásicos a un público que prácticamente llenó el templo, aseguran desde la organización.
Los asistentes disfrutaron los tradicionales espirituales negros como Sometimes I Feel Like a Motherless Child, armonizado por Hunsberger. El concierto incluyó un Allegretto de Ewazen, la impactante obra de Vizzutti, The Sea (El mar), en la que la característica expresividad del autor logra sorprendentes efectos asociados al fragor de las olas conseguidos con la registración del órgano, y la conocida Sonata en Re mayor de Purcell, en la que Dilworth ofreció una magistral interpretación con la trompeta “piccolo”.
Otras piezas que pudieron escucharse fueron un Preludio de Pierné, obra de gran fuerza en la que los arpegios crecen en un continuo crescendo, semejando a una catarata que brota de los tubos del órgano, el Cantabile del compositor belga C. Frank, el Concert Scherzo de A. Arutunian, y la “Suite Gótica”, del alsaciano Böellmann, de construcción sencilla pero gran fuerza musical. La elegancia y sabor españoles quedaron reflejados en la Andaluza de Granados.
Los intérpretes también ofrecieron al público el Preludio del Te Deum de Charpentier, y lo que para muchos fue la pieza más bella del concierto: una melodía de gran lirismo, Just a song for me, compuesta para el maestro Dilworth por W. Baxley en 1985.
La próxima cita será protagonizada por jóvenes músicos del Norte de Europa, puesto que el viernes 12 de agosto actuarán en Torreciudad, procedentes de Suecia, Linn Persson (saxofón) y Simon Törnqvist (órgano), con un atractivo programa elaborado con piezas de compositores de los siglos XIX y XX. Además, se estrenará a nivel mundial la pieza Preludio, del también sueco O. D. Bjurvwill.

